viernes, 15 de junio de 2007

Escribe VANESSA ROLFINI


Amigos y amigas:

Gracias por acompañarme una velada tan maravillosa, no imaginan cuanta felicidad albergo en este momento en mi corazón. Pero siento las gracias "a secas" no son suficientes para expresar cuan conmovida estoy.

Anoche en el bautizo del libro, estuvieron a mi lado la gran mayoria de las personas y afectos importantes en mi vida —y los que faltaron estaban también allí pero desde otros espacios— me sentí tan apoyada y tan bendecida de contar con gente tan especial en mi vida.
Es que Caracas no es una ciudad que propicie el encuentro, quien estuvo allí anoche por lo menos soportó una hora de tráfico para poder llegar, eso sin contar con la lluvia y cansancio.

Cuando estaba sentada en el podium pensaba, observaba, buscaba la caras de mis afectos entre el público y me di cuenta que le públioc estaba plagado de personas que durante muchos años me han apoyado, querido, aguantado y por supuesto, compartido mis guisos.

Este libro lo he vivido desde un espacio de placer, cada acontecimiento asociado a el tiene tras de sí una historia, un sabor, un viaje, una emoción que me permite asociarlo con lo bueno, con lo hermoso.

Gracias .... a Antonio, mi esposo por apoyarme y amarme.

A mi hermano que vino desde Falcón. A Jackie, mi compañera de aventura por compartir este espacio de disfrute. A Ana por prestarme con tanto amor su casa. A la Nena que me acompañó de corazón. A Isa, Sabri, a las cofras que en todos los casos le pusieron el alma para poder llegar. A mis compañeros de taller, a mi familia sanguínea y política .... simplemente maravillosos y al resto de los amigos.... gracias. Y un agradecimiento especial a Isaac Chocrón, a Armando Scannone y a la Fundación Bigott.

Un fuerte abrazo, los quiero mucho

Vanessa, la feliz autora conmovida.

4 comentarios:

Fabiola dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fabiola dijo...

Querida Vane, te tuve en mi pensamiento anoche, y celebré desde Barquisimeto ese instante de felicidad que como a ti me conmueve, me emociona y me llena de orgullo. Aunque el famoso "apagón" de anoche frustró mi intención de llamarte para darte uno de esos abrazos virtuales que esta distancia me obliga a dar en ocasiones como esta en las que lamento muchísimo no poder estar presente. Hace días recordaba esos dulces de leche y de plátano que esperábamos con ansias tantos, en la época universitaria, y que fue herramienta para alcanzar esos primeros logros, ahora convertidos en reportajes, recetas, libros y cartas astrales. Pero entre tanto oficio, nunca faltó tiempo para recibir en tu mesa generosa a comensales conocidos o extraños, a quienes consentías con el mismo entusiasmo de siempre, ese mismo entusiasmo que hoy despierta aplausos y lágrimas y que seguirá siendo el responsables de momentos como este. Un inmenso abrazo, y muchos éxitos que extiendo a tu compañera de pluma.

Soraly dijo...

Vane, cómo explicarte, cómo decirte. Más allá de "Gracias" quedan pocas palabras. Yo tengo que decirte "Gracias" muchas veces. Compartir contigo estos momentos es tan maravilloso como un sancocho en tu cumple, el hallacazo anual, unas tapitas en la sala de tu casa, mi torta de zanahoria con almendras, una cena algún día de septiembre en 2006. Todo lo que me permites probar, degustar, aprender. Soy de tus compañeras más afortunadas porque además de disfrutar de tu amistad y tu cariño, tengo el gratísimo placer de disfrutar de tu comida. ¡Y como la disfruto! Lo sabes. Ahora, este libro que corona tanto sueños (y desvelos también). Será para bien, lo mereces y lo has currado. Será para mejor, porque eso resulta de aquellas cosas que se hacen con amor. Tu cocina, tu astros, tu mundo, tan rico y especial. Tan "tú". Gracias por alimentar mi espíritu, mi corazón, mi cuerpo y mi vida estos últimos años. Felicitaciones y que continúe la buena estrella. Que esa luna en Tauro perpetue tanta y tanta prosperidad que seguro en la vida te aguarda. Porque así es como debe ser. Te quiero. So

Luis José dijo...

Quiero a traves de este medio enviarles mis mas sinceras felicitaciones a las dos por este maravilloso libro. De "una sentada" me lei la mitad y dejé pendiente como un tesoro la otra para luego...me parece un muy justo reconocimiento a un gran venezolano y a su obra. Tengo cocinando casi lo que tiene de publicado el libro rojo, inicialmente en casa de mis padres y luego como infaltable compañero de 15 años de feliz matrimonio, hasta arroz blanco debimos aprender a cocinar recien casados, siempre con el libro rojo. No puedo concebir una plato de cocina venezolana sin una referencia a la "biblia roja" de Scannone.